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martes, 14 de diciembre de 2010

Gerencia en el estado peruano

la ineficiencia del estado peruano se ha enfocado desde la incapacidad de la burocracia, producto del clientelaje de los partidos políticos que llegan al poder y dejan tras de si un legado de ineficiencias personalizadas en el servidor público.

La respuesta del estado actual es la formación del denominado grupo de gerentes públicos de Servir, esto pareciera ser la solución desde la optica del New Public Management NMP, sin embargo, este enfoque ha demostrado sus grandes debilidades, ya que plantear el problema solo desde una perspectiva de planificación eatratégica y de diseño revela sus limitaciones. el estado y la burocracia es un ente vivo no exento de intereses que no pueden percibirse desde afuera y pretender aplicar reglas de la actividad privada a lógicas distintas en cuanto a resultados. ¿la eficiencia privada es la misma que la pública? ¿un super gerente privado será la solución?, recordemos la actuación de Favre en la reconstrucción de Pisco, sin resultados positivos.

¿Tecnocrata o tecnopolítico?, mientras que un tecnocrata trabaja solo con números, el tecnopolítico tiene que evaluar las múltiples posibilidades y escoger no la menos costosa y maximixar utilidades, no, tiene que evaluar el valor público de su acción, ese que bien lo define Moore y su triangulo estratégico.

Pero, el valor público de una política tiene que lograr implementarse y los que tienen esa misión son los burocratas que actúan de acuerdo a las instituciones como lo señala North, instituciones formales e informales, las primeras constituyen todas las normas escritas de imperio y las segundas los usos y costumbres que son a veces mas importatntes y responden a intereses que pueden contraponerse a las formales.

Así que un gerente con una regla mágica de eficiencia privada puede darse un portazo en la cara y generar un efecto contrario al que quería lograr.

Será por esto que algunas entidades públicas han devuelto gerentes de Servir???

En todo caso, la reforma del estado es un problema mucho mas amplio que la formación de gerentes, sino que tiene que ver con un proceso de reconocimiento de los problemas y la lógica de su actuación, la llamada caja negra, sobre la cual poco se ha investigado y en consecuencia poco se sabe.

viernes, 12 de marzo de 2010

Una nueva política. ¿Cómo empezar?

En el Perú la oferta de los partidos políticos y otros conglomerados que ha participado y pretenden participar de las elecciones no tienen mayor arraigo con los cidadanos. Cada segmento de la población actua de forma diferente, algunos por mero utilitarismo, otros con descreimiento y los mas como un mero formalismo de un sistema caduco e inútil.

El divorcio de los ciudadanos con la "clase política" no es gratuito, los sendos fracasos de los gobiernos de Belaunde y Alan García, éste último totalmente catastrófico fueron aprovechados para que un gobierno elegido democraticamente, pero que devino en uno dictatorial y corrupto, utilizó todos los medios a su alcance para desprestigiar mas alos alicaídos 2partidos tradicionales".

Mas de 10 años sin ideologías, sin discusión sobre los temas de fondo, solo fijándonos en el efectismo de los resultados, que se repiten en el segundo gobuerno del Apra, mantienen una situación de mediocridad en la propuesta política con candidatos de igual calificativo.

Las mafias enquistadas en el estado, sí aquel que permanecerá ineficiente y paquidérmico mientras subsistan "los de siempre" no generan ningún valor para el ciudadano. La tarea de lograr un cambio no es cosa de un caudillo, se necesita un movimiento, una corriente de ciuadadnía que retome la esencia del servicio público y expulsen a las antiguas castas de corruptos que heredan el negocio y lo defienden con todos los medios, lícitos e ilícitos ¡Cuanta delincuencia!

Desterrar el "Roba pero hace obra" es una tarea difícil, pero posible para aquellos que crean en que se puede lograr el cambio.

Ahora, las tecnologías de la comunicación pueden lograr que los ciudadanos que quieren un cambio puedan unirse y se pueda lograr el cambio para que los que menos tienen mejoren su situación.

miércoles, 10 de marzo de 2010

La reforma del Estado tardará diez años

Cristal de Mira - Humberto campodonico
http://www.cristaldemira.com/articulos.php?id=2091

Nuria Esparch, jefa nacional de SERVIR, dijo hace poco: “Estamos dando los primeros pasos para avanzar en la Reforma del Estado. Reducir las escalas remunerativas, eliminar los topes salariales y definir un modelo de carrera pública podría tardar unos diez años. En lo que se refiere a las 157 escalas remunerativas existentes, queremos bajarlas a 25, lo cual no está mal. Estimo que tardaremos de 3 a 4 años en concretar esta tarea” (Gestión, 3/02/2010).

¿Eso quiere decir que, mientras tanto, los ascensos por meritocracia seguirán durmiendo el “sueño de los justos”? ¿Y, también, que los bajos sueldos de los trabajadores del sector público –incluidas las FFAA y policiales– seguirán estancados en su nivel de hace 20 años, mientras se reducen las escalas de 157 a 25?

Lamentablemente, sí, porque este gobierno no ha encarado la Reforma del Estado a pesar de contar con todos los instrumentos legales. Recordemos que, bajo Toledo, la PCM realizó una serie de importantes estudios para llevar adelante esta Reforma –que culminaron en sendos proyectos de ley– pero que nunca llegaron al Congreso. Antes, en el 2000, la Iniciativa Agenda Perú ya tenía un plan completo de Reforma del Estado (1).

No solo eso. En su Programa de Gobierno 2006, el APRA planteó, dentro del capítulo Modernización del Aparato Estatal, “reformar la carrera pública (ley del funcionario público), en la que se definan los cargos de confianza y de carrera de los organismos públicos” (acápite 19). Más aún, en noviembre del 2006, el Poder Ejecutivo envió al Congreso el Proyecto de Ley (PL) 686, que modifica la Ley de Bases de la Carrera Administrativa y de Remuneraciones del Sector Público (el DL 276).

El PL 686 es clarísimo. Dice que “el ingreso, la permanencia, mejoras remunerativas y de condiciones de trabajo, y ascensos en la Carrera Administrativa se fundamentan en el principio de mérito, desempeño y capacidad de los postulantes y de los servidores públicos” (Art. 1). Pero el proyecto quedó en proyecto.

Dos años más tarde, en junio del 2008, al son de los decretos legislativos para “adecuarnos” al TLC con EEUU, se promulgó el DL 1023, que crea la Autoridad Nacional del Servicio Civil (SERVIR), con lo cual todo vuelve a fojas cero. Y, según la Sra. Nuria Esparch, jefa de SERVIR, tenemos para 10 años más.

¿Qué se ha hecho, entonces? Casi nada. En el 2007 se fusionaron algunos Organismos Públicos Descentralizados (OPDs). Por ejemplo, Prompex fue a Promperú, la Unidad de Inteligencia Financiera pasó a la SBS y la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI) a Relaciones Exteriores. Y en enero del 2009, con Yehude Simon de Premier, se promulgó el DU 001 2009, aumentando el sueldo a los ministros (que fue rápidamente derogado). Vaya, vaya.

SERVIR se ha dedicado, en lo fundamental, a capacitar a gerentes públicos (ya hay más de 50), introduciendo el errado criterio de que “la reforma comienza por la cabeza”, lo que deja para las calendas griegas a los 684,000 funcionarios públicos activos (cifra del censo del MEF para el 2004). La pérdida de competitividad que esto implica es enorme.

Para terminar, el argumento de siempre es que “no hay plata para la reforma del Estado”. Oiga, ¿pero no habido tres años de enormes superávits fiscales del 2006 al 2008 con que se pudo, aunque sea, comenzar la Reforma? Sí, hubo. Pero sucede que, para los neoliberales, la reforma del Estado (que incluye la meritocracia y los sueldos) es la última rueda del coche. Por eso es que ocupamos el sótano de la región en cuanto a servicio civil se refiere.

Y seguiremos así, con uno que otro parche, para que los reclamos (que, justificadamente, se vienen fuertes) no incendien la pradera.

(1) Ver Cristal de Mira, Por una ley de la carrera y de las remuneraciones públicas, 9/01/09 y Reforma del Estado: Perú en el sótano de la región, 7/08/09.


Publicado el 05 de Febrero de 2010
Diario La República

viernes, 10 de julio de 2009

De Servicios No Personales(SNP) a Contrato Administrativo de Servicios(CAS)

Un Estado ineficiente genera desigualdad no solo en el país sino que también en su interior, esto crea una situación de descontento que se refleja en el servicio que se presta a los ciudadanos.

La ficción de los empleados públicos bajo el régimen de SNP ahora llamado CAS, en la práctica se trata de legalizar los "siervos" en la administración pública, son aquellos que trabajan mas de 8 horas, horas extras, con mínimos derechos, sin estabilidad, para ellos no existe el despido por causa justificada, vacaciones, el Ius Variandi. El princicpio de primacía de la realidad no funciona, tienen que recurrir judicialmente con todo lo que ello implica.

En mi experiencia como funcionario de la administración pública me ha causado mas que una sensación de injusticia en épocas de fiestas patrias y navidad, para ellos no existe gratificación ni aguinaldos, pero para los estables o nombrados existen 16 sueldos, entre escolaridad, adicional por vacaciones.


Ahora han aprobado el aguinaldo de S/. 500 obviamente ellos no van a recibir esta suma y son los últimos en cobrar su sueldo.

Esto sucede en el país "campeón mundial en crecimiento económico". No setrata de que otros pierdan sus derechos, sino que todos participen de un régimen mas o menos equitativo, o acaso no son los CAS o SNP los que llevan el mayor peso de la administración pública.

La desigualdad es una herida lascerante en el país.

lunes, 29 de junio de 2009

Desgobierno y Papeletas de Tránsito

Mañana 30 de junio los gremios de transporte público realizan una huelga que busca impedir la vigencia de mayores montos en la sanción de multas de tránsito, ¿es plausible una huelga en contra de mayor severidad en las sanciones?.

El problema no se resuelve solo con mayores montos en las multas de tránsito. La Municipalidad Metropolitana de Lima y su brazo armado: el SAT, ven es esto una oportunidad de mayor recaudación, ya que apoya lo dicho un oficio remitido al Ministerio de Transportes cuando se rebajaron el monto de las multas de tránsito argumentando que les afectaría en su presupuesto... Leyeron bien, mayores montos mayores niveles de recaudación. ¿Esa es la misión de la MML? ¿No debería tender a que no se cometan infracciones? En un curso dije: "Ninguna administración seria puede fundamentar su razón de ser en el aumento de infracciones y su monto", sería como esperar con agrado que se cometan mas infracciones porque así tenemos mas recursos.

6 años de gestión muncipal y ¿Qué tenemos?, mas orden y seguridad no..., ¿Han mejorado las condiciones para eñ tránsito? nada de nada... ¿El Parque de las aguas? es una obra muy buena, pero ¿Acaso no pagamos para ingresar?, ¿Es un negocio o un centro de recreación para todos?.

No se ha ordenado nada, no se ha educado a los peatones ni a los transportistas, se tiene la soberana creencia que dirigiendo los recursos en cemento esto va a mejorar. No se ha reparado que los transportistas se desenvueleven en un "mercado" sin reglas sin un ente regulador que vele por la sana competencia. ¿Revisiones técnicas? un despropósito mas que la MML tuvo que claudicar, porque no era popular... en realidad por que no podía "gobernar"

Castañeda Lossio, como buen miembro de la derecha peruana piensa primero en el cemento que en las personas, primero en la recaudación que en la educación y la regulación del mercado de transportes de la ciudad de Lima.

Saben, sería preferible sanciones no pecuniarias, suspensión, vehículos al depósito, cancelación de licencias, pero antes reglas claras para todos, regulación del transporte úrbano, quizás señor Alaclde le duela el bolsillo, pero a nosotros nos duele hace 6 años con mayores costos ante un tránsito infernal.

Y no crea que retrasando la inauguración de sus obras a la cercanía de las elecciones lo van a volver a reelegir de nuevo... Ya es hora de un cambio ¿No?

Mientras tanto no se quede mudo señor Alcalde,

lunes, 22 de junio de 2009

Gobiernos locales y funcionarios de "confianza"

Los funcionarios de confianza en los gobiernos locales supone que el ganador de las elecciones nombre a sus funcionarios a personas de su entera confianza. La lógica de esta medida presupone que además de las calidades técnicas tiene que haber una suerte de fidelidad con la cabeza del municipio.

Normalmente deberíamos estar hablando de funcionarios con capacidades en gestión pública, sin embargo esto no ocurre, sería revelador hacer un estudio de los perfiles de todos los funcionarios municipales, seguramente que nos llevaríamos una gran sorpresa.

La falta de capacitación constituye un mayor costo que los tienen que soportar los contribuyentes, es decir que los recursos públicos no son gastados eficientemente y por lo tanto existe mesno para proyectos de desarrollo causando la postración de los pueblo.

Otro tema es la corrupción y la coptación de las Oficinas de Auditoría en los Gobiernos Locales dependientes de la Contraloría General de la República, que debe tenr una función mayoritariamente preventiva. Una distorsión es que los sueldos básicos de los funcionarios son exíguos en el papel, debido a la política de austeridad dictada por el gobierno central que prohibe los aumentos desde hace varios ejercicios. Para sacarle la vuelta a esta norma se ha implementado el concepto de "productividad", "plus" o el "bono" que en algunos casos triplican el sueldo real y que incluso es percibido por el auditor.

La corrupción también requiere de funcionarios de "confianza", esta es una situación irregular, deberían existir requísitos mínimos para poder acceder a puestos de dirección en los gobiernos locales.

Me acuerdo de una anecdota en un gobierno local. El Alcalde al enterarse que el Gerente de Administración estaba redistribuyendo el personal de acuerdo a su perfil a las áreas correspondientes, puso el grito en el cielo diciendo:"Quién es él para que esté haciendo mi trabajo", le respondí: bueno, yo pensé que el Gerente de Administración velaba por el mejor uso de los recursos humanos.

Cosas de la administración pública peruana...

martes, 14 de abril de 2009

Problemas de enfoque de la administración pública peruana

La gestión pública en especial la peruana no gozan de un especial reconocimiento debido a sus usos y prácticas que se han institucionalizado, tan es así que se han planteado el múltiples oportunidades proceso de reforma del estado y mas recientemente se ha precisado que de lo que se trata es de la modernización del Estado mas que una reforma, pero subsisten las críticas a su desempeño. Cambiar de la perspectiva de un estado patrimonialista a uno por resultados es un objetivo planteado, pero cabe indicar que esta es un postulado que deviene de la extrapolación de prácticas privadas, es en este contexto que se desarrollan políticas de participación ciudadana que encuentran no muy pocas dificultades en su articulación con la administración pública peruana.

Los estudios realizados no han incidido en el tema de la gestión de la administración pública, ni se ha desarrollado una teoría burocrática mas bien en la participación como un valor en si mismo, pero ¿no se manifiesta la actuación del Estado en la gestión de sus administraciones publicas o su aparato estatal?.

En las últimas décadas en Latinoamérica ante las crisis de los modelos económicos y el viraje de modelos desarrollistas a otros de corte liberal impulsados por el fenómeno de la globalización se han hecho evidentes las limitaciones de la administración pública en sus relaciones con los ciudadanos y en una lógica que está influenciada directamente con el mercado, prevaleciendo una lógica neoliberal que ha tenido como consecuencia el agravamiento de los problemas que se pretendieron solucionar, ante esta realidad se han planteado y se plantean reformas para corregir estas inconsistencias y el Estado esté al servicio del ciudadano orientándose mas a la obtención de resultados antes que al procedimiento y responda con eficiencia a las necesidades públicas que demanda la sociedad (Fleury, 1999)

Las reformas están supeditadas a las ideologías que imperan en un contexto histórico político determinado, que oscilan entre un Estado de planificación central y uno mínimo. En el caso peruano la forma que reviste la administración pública responde a un proceso histórico que debe contextualizar su desarrollo que explicaría su institucionalidad que se refleja y se expone en su organización, sus usos y costumbres, que requieren un profundo estudio que nos ayude a entender cual es la lógica de su actuación (Galindo, 2002).

La administración pública de cada territorio adquiere cierta singularidad y esta se puede observar en el desarrollo de su gestión en relación con los ciudadanos y sus demandas, pero el problema de un desfase entre el servicio público y el ciudadano, ha merecido la atención de la literatura existente que ha sido influenciada por el management en una suerte de traslación de prácticas de las empresas privadas a las públicas que tienen como norte la eficiencia, gestión por resultados, desregulación agencialización, externailización, y otros aspectos de un nuevo paradigma post burocrático (Barzelay, 1998) .

En forma simultánea, se han desarrollado corrientes que han generado una especie de consenso sobre la importancia y necesidad de la participación ciudadana en ámbitos de la administración pública, la cual se ha considerado como una premisa que no requiere mayor discusión, constituyéndose un valor en sí mismo, tan es así, que desde diferentes enfoques tanto políticos, como intelectuales, la defiendan y a su vez pregonen sus bondades y mas aún, traten de poner en evidencia la urgencia de la implementación de mayores espacios en la esfera pública, pero así como se preconiza su introducción como solución, es valedero decir que no se han profundizado de igual manera las investigaciones sobre su utilidad en la región. (Tanaka, 2001). De aquí que la participación ciudadana como forma de involucrarse en la toma de decisiones, en especial en el ámbito de las políticas públicas, genera un estatus intermedio entre la democracia representativa y la directa, la llamada democracia participativa, pero el trasfondo de toda esta discusión nos lleva a considerar que la participación se circunscribe al ejercicio del poder que en principio, y bajo la lógica de la democracia representativa constituye un monopolio de la administración pública.

La administración pública peruana que hereda el modelo español vertiente del franco - alemán y que en el transcurso de los años ha adquirido ciertas características propias de la relación de poder del Estado y la sociedad, se configura en una burocracia procedimental y patrimonialista, y que se resiste a cambiar su configuración, hecho que nos lleva a preguntarnos: ¿Cuanto puede permitir el aparato estatal patrimonialista que la participación ciudadana tenga una cuota de poder en la toma de decisiones?. Sin embargo, con este tipo de administración pública conviven prácticas privadas, sobretodo en las organizaciones que podrían llamarse mas profesionalizadas y en los organismos públicos Descentralizados – OPD, que son llamadas “islas de eficiencia” pero que no constituyen una solución efectiva en todo el aparato estatal.

El dato crucial y contundente es la no provisión de soluciones satisfactorias, lo que ha llevado a cuestionar el paradigma de la administración pública y el presupuesto de su conocimiento cabal de las demandas de los ciudadanos debido a su especialización y capacidad técnica, pero mas allá de las soluciones que se ensayen como respuestas, es preciso comprender en primer lugar, cuales son los factores que las condiciona y luego reparar en sus disfuncionalidades.

Las prácticas participativas denotan en forma implícita que en la práctica y por necesidad apremiante se dicten normas que promueven la adopción de herramientas que propendan a la participación ciudadana para la toma de decisiones y para el control de las actividades de la administración, lo cual en suma lograría que la administración pública cumpla con las funciones para las que ha sido creada.

La literatura revisada hace énfasis en la participación en sí misma, pero no se ha enfocado cual es el problema que está detrás de las dificultades de la administración pública, mas allá de comprobar las dificultades lo que se pretende es desbrozar el núcleo del problema en la gestión pública desde la concepción misma de la gestión pública peruana, su formación organizativa y las intereses que subyacen desde la delineación de una inexistente teoría de la burocracia y su expresión eminentemente jerárquica.

Desde el modelo burocrático weberiano que ha sido frecuentemente criticado desde la óptica que daba mayor preeminencia al excesivo formalismo y la jerarquía, la administración pública peruana ha desarrollado su institucionalidad, es decir sus usos y costumbres, y su organización, de los modelos francés – alemán que fue seguido por la vertiente española que se implantó en nuestro país durante la colonia. Por lo cual la práctica y la lógica de su comportamiento es fundamental para comprender las desventajas y ventajas, sí las hubiere, en su articulación con prácticas participativas y su relación con el poder de decisión.

De una concepción del Estado patrimonial a una de actuación por resultados que nos lleva a la corriente de la Nueva Administración Pública la cual es impulsada en nuestro país y de aplicación progresiva pero no sistematizada, contextualiza la administración pública y en especial la gestión de los gobiernos locales que dentro de la lógica de su autonomía se diversifica en sus formas de organización, lo que nos lleva a plantear ¿Cuánto del problema corresponde al actual diseño del aparato estatal y en especial de los gobiernos locales?

Cómo se desenvuelve el gobierno local mediante la gestión ante una situación concreta y cuya concepción política se considera correcta, así como sus fundamentos respaldados por dispositivos normativos, y cuanto no se cumple a pesar de lo expreso de la decisión, nos lleva a la discusión sobre sí el problema se centra en la organización, la institucionalidad y sí los intereses de la burocracia, tema que no ha sido abordado en forma exhaustiva, también forma parte de las dificultades de la actividad pública y constituyen elementos determinantes de las deficiencias del Estado en la provisión de bienes y servicios.

En cuanto a la forma de la administración pública peruana, se ha dicho que esta debe ser explicada desde la lógica de los modelos a los que se adscribió, pero dada la característica del proceso peruano que convive con rasgos del modelo burocrático weberiano, el modelo francés alemán y en algunos casos en las llamadas islas de eficiencia que vienen de prácticas privadas de la corriente de la Nueva Gestión Pública.

El tema de la estrategia que debe aplicarse para lograr una administración pública que esté a la par de las exigencias actuales, es de vital importancia, a este respecto es pertinente establecer que existen diversas escuelas de estrategia de las cuales la administración pública se ha adherido a la llamada escuela de planificación, la que no tienen mucha acogida como otras que ponen mas énfasis no solo en procesos como si fueran estáticos, sino que, de acuerdo a la realidad se toma en consideración relaciones de poder, diseño, configuración y realidad emergente ( Mintzberg y Ahlstrand, 2003)

En lo referente a la forma de organización adecuada de la administración pública esta debe estar dirigida a la creación de valor público que incide en lo valioso para el interés general que va mas allá del enfoque privatista que se ha dado por llamar las “tres e”, economía, eficiencia y eficacia (Moore, 1998) lo cual no se condice de la tendencia a creer que el problema es un tema de diseño de la organización, que pone el énfasis en la técnica, es decir se prioriza herramientas de gestión que responden a fines diferentes de lo que busca el gerente público. A este respecto es importante resaltar que este intento de extrapolar modelos de organización como fórmulas milagrosas, sin tomar en consideración que el problema no es solo organizativo, dejando de lado la contextualización social, cultural e histórica, esto denota la pobreza de los enfoques que paradójicamente coinciden en gran medida con el rasgo de la burocracia impersonal de Weber al que tanto se ha dado en atacar desde un aproximación patológica.

Por parte de la gestión pública referida a la burocracia, se venido sosteniendo que las aproximaciones al tema han puesto en evidencia que no existe una teoría de la burocracia, ya que las aproximaciones tienen un sesgo privatista y no se ha reparado en su especial naturaleza (Oszlak, 1978). Por otro lado, no se ha reparado en el componente humano de la burocracia que detentan el encargo de un mandante para la realización de acciones de acuerdo al interés general, cuestión que no es fácil de definir cuando la ciudadanía se divide en diferentes y diversos intereses que se manifiestan en grupos de poder sin dejar de reconocer que la misma burocracia puede tener los suyos propios, y en esta relación compleja se desarrolla el curso de la administración pública y pueden incluso contraponerse al “interés general”.
Aproximarse a los parámetros teóricos de la gestión pública la actuación de la administración pública peruana desde la perspectiva de los modelos descritos, las soluciones planteadas desde la corriente de la Nueva Gestión Pública y los intereses de la burocracia dejando de lado el sesgo weberiano de su impersonalidad confrontándolo con un proceso participativo que pone en evidencia su actuación, la voluntad para compartir el poder en la toma de decisiones y exponiendo los intereses que se encuentran detrás de la actuación de la burocracia local.

Nos referimos a tres aproximaciones: desde el modelo peruano de administración pública; desde la perspectiva organizativa que privilegia la técnica, la organización pero que es insuficiente y en los intereses en juego que se dan en la llamada caja negra de la burocracia, para identificar el problema de la gestión pública y su relación con los proceso participativos.

En el Perú no hay nada mas informal que la formalidad de su administración pública y esa es la principal paradoja de las muchas que nos cansaríamos de enumerar.

Marco Flores Santana

lunes, 23 de febrero de 2009

Nadie puede alegar su propia torpeza... o la vuelta a la demagogia

El título de esta entrada es un principio del Derecho Procesal, es decir que sí alguién comete un despropósito que pueda perjudicar el proceso o sembrar una nulidad para luego alegarla, no lo puede hacer.

Pero,la demagogia conceptualmente no ha tenido siempre una significación peyorativa, en la antigua Grecia el demagogo mas connotado era Pericles, es decir, lo que denotaba era la capacidad de oratoria y convencimiento. Sin embargo, la demagogía en nuestros tiempos se refiere a aquellos quienes exponen al público promesas, programas o acciones que saben que no se pueden llevar a cabo, y agregaría que también a aquellos que saben que pueden hacerse, pero que no la harían por cálculos politiqueros o de conveniencia.(Nótese que no uso el término político, sino "politiquero", ya que la política es una actividad de la mas noble que se mancilla cuando algunos se autonombran como políticos.

¿Y esto que tiene que ver con la Ciencia Política y la gestión pública?, en nuestro caso nos sirve para exponer el alcance de las palabras del Presidente García quién con tono enfático y decidido en el interior del país pidió u ordenó a los funcionarios públicos que ejecuten obras y después él mismo se iba a encargar de regularizar. Bueno, esto no se puede hacer y lo que hace el Presidente es instar a los funcionarios a violar la ley, que en cristiano es cometer un ilícito administrativo y penal. Es decir, les pide que pasen por encima del Consucode, Seace, Snip y otros mecanismos que en teoría garantiza la transparencia, la rentabilidad y el sostenimiento de las obras públicas, ¿esto no es demagogia?.

Adicionalmente, señalar que estos controles tienen como propósitos salvaguardar la eficiencia en el gasto, es decir hacer la mejor inversión con el dinero del erario nacional y minimizar la posibilidad de la corrupción, paradojicamente los dos males principales a los que está expuesto el gobierno actual.

¿No es una frescura? por decir lo menos, qué justamente el Presidente después de 2 años y medio de gobierno despotrique contra la burocracia lenta e ineficiente... ¿No ha hecho nada su gobierno por mejorar? ¿Y la reforma o modernización del Estado?, ¿la mentada meritocracia se aplica en el Perú?.

El problema que aqui se evidencia es que el gobierno, percibido como consciente de las corruptelas al interiror de la administración pública, no tiene legitimidad para implementar procedimientos que agilicen las ejecuciones de las obras sin que se sospeche de que faenones estarán tras bambalinas. Como ya se señaló anteriormente parece que el capital humano no es una fortaleza del sector dominante del Apra, por lo tanto solo podemos esperar la continuidad de los males de la administración pública: falta de gestión y corrupción.

Esta es la consecuencia del voto en contra, falta de legitimidad y por lo tanto de libertad de acción y maniobra.

En suma, vuelta a la demagogía o asoman razgos dictatoriales.

Peliculas favoritas

  • Mil Novecientos, Africa Mía, El Padrino y Casablanca

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